El reloj biologico: los mejores horarios para cada actividad que hacemos

09.12.2012 15:13

 

Lo mismo si eres un tecnico, un creativo, practicas deportes o simplemente twitteas, este estudio nos dice los resultados de recientes estudios que logran recomendarnos los mejores horarios para cada actividad que hacemos. Se trata de la mejor opción entre la actividad que realizamos y nuestro reloj biologico. Tambien nos advierte de lo importante que es sincronizar los ritmos naturales con la vida diaria.

¿Podría hacer más en un día si lo hiciera todo a la hora perfecta?

Cada vez más investigaciones sugieren que prestar atención al reloj corporal y sus efectos sobre la energía y el estado de alerta, puede ayudar a identificar diferentes momentos durante el día en los que la mayoría de nosotros nos desempeñamos mejor en tareas específicas, desde resolver conflictos a pensar creativamente.

Mucha gente organiza su tiempo en función de cualquier cosa menos los ritmos naturales del cuerpo. Las exigencias del trabajo, el transporte a la oficina, los eventos sociales y los horarios de los hijos normalmente son dominantes, lo cual inevitablemente choca con los ritmos circadianos naturales de estar despierto y dormido.

Independientemente de lo difícil que sea compaginar los horarios con el reloj del cuerpo, puede valer la pena intentarlo por sus significativos y potenciales beneficios a la salud. La interrupción de los ritmos circadianos se ha ligado a problemas como la , depresión,  y, anota Steve Kay, profesor de biología molecular y computacional en la Universidad del Sur de California. Cuando el reloj del cuerpo puede sincronizar el funcionamiento de todos sus ritmos metabólicos, cardiovasculares y del comportamiento en reacción a la luz y otros estímulos naturales, nos “da una ventaja en la vida diaria”, explica Kay.

Por ejemplo, la hora óptima para hacer trabajo cognitivo tiende a ser para la mayoría de adultos al final de la mañana, señala Kay. La temperatura del cuerpo empieza a subir justo antes de despertarse y sigue aumentando hasta el mediodía, de modo que la memoria, el estado de alerta y la concentración mejoran gradualmente.

Empezar el día con una ducha caliente puede poner en marcha este proceso. A partir de ahí, la habilidad para concentrarse suele empezar a disminuir. La mayoría se distrae más entre el mediodía y las 4 de la tarde, según un experimento llevado a cabo por Robert Matchock, profesor asociado de psicología en la Universidad Estatal de Pennsylvania.

El estado de alerta tiende a precipitarse después de comer, descubrió Matchock. La somnolencia llega a su máximo en torno a las 2 de la tarde, lo que la convierte en un momento idóneo para una siesta, recomienda Martin Moore-Ede, presidente de Circadian, una consultora de Massachusetts.

Sorprendentemente, la fatiga puede impulsar la creatividad. Para la mayoría de adultos, es mejor lidiar con los problemas que requieren un planteamiento abierto durante la noche, cuando están cansados, revela un estudio de 2011 que apareció publicado en la revista especializada Thinking & Reasoning.

Cuando se les preguntó a 428 estudiantes que resolvieran una serie de dos tipos de problemas, que requerían un enfoque analítico o novedoso, su desempeño en la segunda clase fue mejor durante momentos del día en que estaban cansados, según el estudio dirigido por Mareike Wieth, profesora asociada de ciencias psicológicas de Albion College, en Michigan. (Sus resultados en las pruebas analíticas no cambiaron en el curso del día). El cansancio, concluyeWieth, permite que la mente deambule con mayor libertad para explorar soluciones alternativas.

Naturalmente,  de cada persona es diferente, lo que dificulta aún más sincronizar los ritmos naturales con la vida diaria.

Los experimentos demuestran que una minoría significativa de personas opera mejor en uno de dos tipos cronológicos muy definidos: los madrugadores tienden a despertarse y acostarse temprano y su momento más productivo suele ser al principio del día. Los nocturnos tienden a despertarse más tarde, arrancar con más lentitud y rendir más en la noche.